MÁS UN SOL LE DAMOS UNA GASEOSA Y UNA GALLETA ¿LO LLEVA?

¿Quien no ha escuchado esta frase en algún grifo ? Creo que todos y realmente nosotros lo tomamos como parte del ambiente obesogénico en donde vivimos. Si esa pregunta se lo hacen a alguien justo en el preciso momento que tiene hambre es muy probable que acepte pues por un sol podrá satisfacer sus necesidades.

Algo parecido pasa cuando nos dicen : Más un sol puede agrandar el vaso de su chicha morada o la porción de papas fritas. Un sol no nos parece mucho y decidimos hacerlo! Sin embargo, ¿Realmente queríamos o lo necesitábamos ? Quizás no pero el ambiente nos incita a ello.

El tamaño de la porción brindada puede influir en la ingesta de dos maneras:

  1. Señal visual:

    La cantidad de comida en un plato proporciona una señal visual o norma de consumo que puede influir en la cantidad que una personaespera consumir y cuánto se consume eventualmente. Muchas personas por ejemplo, sienten que deben comer hasta “acabar el plato”

  2. Visibilidad sesgada:

    Cuando lo que vemos disminuye la medida en que uno auto – monitorea su consumo. La percepción que tengamos de lo que hemos consumido o lo que hemos dejado , influencia en nuestro consumo

Es decir, las personas asumen que la porción que se les ofrece es el tamaño adecuado. Esto pasa inconscientemente, por eso , ahora que lo sabes te sugerimos no agrandar el tamaño de las porciones y aprender a decir no cuando nos ofrecen alguna promoción en el grifo. Detente primero a pensar si realmente lo necesitas o lo quieres y aprendamos a decir no pues , finalmente, es es “no lo necesito” lo que nos permite tener un mejor control de nuestro cuerpo.


Fuente:

  1. Wansick Brian. Bottomless bowls : Why visual cues of portion size may influence intake

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *